
El número 1 del mundo, Jannik Sinner, está intratable. Venció por 6-4 y 6-4 al noruego Casper Ruud en 1h45 de acción y se coronó campeón del Masters 1000 de Roma. No sólo se convirtió en en el primer italiano en ganar en el Foro Itálico desde la victoria de Adriano Panatta en 1976 -cuando se impuso ante el argentino Guillermo Vilas-, sino que además encadenó su sexta coronación consecutiva en torneos de esta categoría. Su dominio, con Carlos Alcaraz lesionado, es absoluto.
«Este año se cumplían 50 años desde la última vez que había ganado un italiano acá… Estoy realmente feliz. Los últimos dos meses y medio fueron increíbles. Traté de hacer lo mejor que podía siempre. No todos los días es simple, así que estoy muy, muy contento», comentó el líder del ranking segundos después de sellar su histórico triunfo.
Sinner, de 24 años, firmó además su 29ª victoria consecutiva en el circuito más importante del tenis masculino. No pierde un partido desde el 19 de febrero, cuando cayó ante el checo Jakub Mensik en cuartos de final del ATP 500 de Doha.
Sumó también la 34ª seguida, un récord, en torneos Masters 1000. Esa racha en esta categoría, la segunda en importancia detrás de los Grand Slams, arrancó a fines de octubre, en París y se extendió con las coronaciones de este año en Indian Wells, Miami, Monte-Carlo, Madrid y ahora Roma. Y ganó esos seis certámenes con un registro de 68-3 en sets. Cedió uno en octavos de la cita monegasca ante Tomas Machac, otro en la segunda ronda en la Caja Mágica frente a Benjamin Bonzi, y uno más en el Foro Itálico, en las semis ante Daniil Medvedev.
El nacido en San Candido llegó a su 29º título ATP, el quinto este año y es el segundo jugador de la historia, después del serbio Novak Djokovic, en ganar los nueve Masters 1000 calendario de este tipo de competencias. Y también el segundo en conquistar los tres de polvo de ladrillo en una misma temporada después de Rafael Nadal, que lo hizo en 2010.
Ruud, que cerró un enorme torneo, jugó una gran final, pero no pudo con esta versión intratable de Sinner. Y no tuvo problemas en admitir que su rival fue muy superior.
«Lo único que puedo hacer es felicitar a Jannik. Lo que estás haciendo este año es difícil de describir con palabras. Como alguien que también está jugando un tenis del más alto nivel por momentos… ver lo que estás haciendo es muy difícil de explicar. Es realmente un honor verte jugar y poder compartir la cancha con vos en este hermoso estadio. Felicitaciones por hacer historia para vos, para tu equipo y para tu país. Es fantástico ser testigo de eso», le dijo el noruego a su vencedor en la ceremonia de premiación.
Sinner extendió si invicto en la temporada, alimentó una racha inédita en Masters 1000 y volvió a hacer historia y a escribir su nombre en algunas de las estadísticas más importantes del mundo de la raqueta. Todo con Roland Garros (del 24 de mayo al 7 de junio) a la vuelta de la esquina. Es el único Grand Slam que falta en su palmarés y su gran objetivo del año. Y con la ausencia confirmada de Alcaraz, quizás el único con un tenis lo suficientemente poderoso para frenarlo, el italiano llegará a Bois de Boulogne como el gran favorito -si no el único- para levantar el trofeo.
