
La reconocida psicóloga reflexiona sobre la importancia de la voluntad para alcanzar el bienestar, la capacidad de registrar eventos positivos y la superación de la insatisfacción crónica en la vida cotidiana.
La psicóloga y conferencista Pilar Sordo propone un cambio de paradigma sobre el concepto de felicidad. Según su visión, este estado no surge de una alegría permanente o de la ausencia de conflictos, sino de una elección consciente frente a la existencia. La especialista sostiene que la felicidad requiere voluntad, gratitud y una capacidad constante para enfocarse en los elementos positivos que cada individuo posee en su realidad inmediata.
En entrevistas con TV Andina, la experta enfatizó que el bienestar no depende exclusivamente de las condiciones externas, sino de la actitud interna de cada sujeto. Incluso en situaciones críticas o de enfermedad terminal, muchas personas desarrollan una sabiduría profunda que les permite valorar el presente más que aquellos que gozan de buena salud. Esta capacidad de registro funciona como un antídoto contra lo que Sordo denomina discapacidad del alma, un fenómeno donde las personas, a pesar de tener cubiertas sus necesidades básicas, no logran conectar con gratificaciones cotidianas como el bienestar físico, la alimentación o la calidez de los afectos cercanos.
Como ejemplo clínico, la psicóloga relató la historia de uno de sus pacientes, un hombre ciego de cuarenta años que superó un cuadro depresivo severo mediante el ejercicio de registrar eventos positivos diarios, desde el aroma del café hasta la gentileza de un desconocido. “La felicidad es una decisión; yo decido libre y soberanamente si me quiero cargar la vida o no”, afirmó Sordo. Este aprendizaje demuestra que la felicidad funciona como un músculo que requiere entrenamiento. Paradójicamente, esta capacidad resulta más accesible para quienes poseen menos recursos materiales, ya que no sufren la distorsión que generan las expectativas de gratificación constante y vacía.
Pilar Sordo, nacida en Temuco, Chile, en 1965, es una de las profesionales más influyentes del ámbito psicológico latinoamericano. Su trayectoria incluye una extensa labor como columnista, escritora y conferencista. La especialista combina la psicología positiva con la experiencia empírica para analizar temáticas complejas como las dinámicas familiares, la sexualidad y la gestión del sufrimiento. A través de obras como Viva la diferencia y Bienvenido Dolor, Sordo logró trasladar sus hallazgos académicos a la esfera pública con un lenguaje accesible para todo el auditorio sin perder el rigor profesional en su análisis del comportamiento humano.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
