
En un emotivo acto, Joaquín Falero asumió como nuevo jefe del Grupo Scout “Nuestra
Señora del Rosario” Nº 613, acompañado por Pilar Cardozo como subjefa. Patricio
Escudero culminó seis años al frente de la institución, en una ceremonia atravesada por
el reconocimiento, la gratitud y la continuidad de los valores del escultismo.
Con palabras cargadas de emoción, recuerdos compartidos y un fuerte llamado a seguir
trabajando por las nuevas generaciones, el Grupo Scout de Goya realizó el cambio de
jefatura de su agrupación “Nuestra Señora del Rosario” Nº 613, anteriormente
identificada como Nº 282. La ceremonia se desarrolló el sábado 10 de octubre, por la
tarde, en el patio de la institución, ubicada en José María Soto 647, con la presencia de
integrantes del movimiento, dirigentes, familiares y padres de los beneficiarios.
También participaron el fundador y “alma mater” del Grupo Scout de Goya, Oreste Jorge
Colonese y ex jefes de grupo, entre ellos Fabian Cedrolla, José Luis Paleari, Marcos
González, Sabrina Montiel, Oscar Ferrero, Oscar Barrios, además de ex dirigentes de la
institución.
En la oportunidad, Joaquín Falero nuevo jefe de Grupo, junto a Pilar Cardozo, flamante
subjefa, recibieron la responsabilidad de continuar una tarea educativa y comunitaria
basada en el servicio, la fraternidad y la formación de niños y jóvenes.
PATRICIO ESCUDERO
Uno de los momentos más significativos fue la despedida de Patricio Escudero, quien
estuvo al frente de la agrupación entre 2020 y 2026. En su mensaje, Escudero repasó el
camino recorrido durante sus seis años de conducción y destacó el valor del trabajo
colectivo, la escucha y el compromiso de quienes sostienen cotidianamente las
actividades scouts.
“Este movimiento te invita a crecer y estoy comprometido a ese crecimiento”, expresó el
querido “Pato” al recordar cómo su propia experiencia dentro del escultismo fue
transformándose hasta llegar a asumir responsabilidades de conducción.
El jefe saliente remarcó que el sentido de pertenencia al movimiento se construye a partir
de la disposición para ayudar a los demás y de mantener una actitud abierta hacia la
comunidad. “Eso creo que nos hace maravillosos a los scouts, un corazón abierto a
brindarnos por el otro”, manifestó.
También agradeció a los adultos que lo acompañaron durante su gestión, a los
colaboradores y a todas las personas que, en distintos momentos, dedicaron parte de su
tiempo a la institución. En ese sentido, definió al grupo como una gran familia, capaz de
sostenerse a pesar de las diferencias y de los tiempos personales de cada integrante.
“Si hay amor en lo que quiero construir, sé que vamos a potenciar un gran equipo y una
gran familia”, sostuvo. Escudero tuvo, además, palabras especiales para los niños que
comenzaron a participar en 2020, durante la pandemia, cuando las actividades estaban
atravesadas por el uso del barbijo. Algunos de aquellos pequeños crecieron y avanzaron
hacia nuevas ramas del movimiento, mientras que otros continuaron su camino fuera del
grupo, llevando consigo las enseñanzas recibidas.
Para el dirigente saliente, lo importante no es cuánto tiempo permanece una persona en
el escultismo, sino las experiencias y los valores que incorpora para afrontar la vida. Entre
ellos mencionó la ley scout, la hermandad, el voluntariado y el espíritu de servicio.
Al cerrar su intervención, pidió disculpas por aquello que no pudo concretar y agradeció
todo lo aprendido durante su gestión. “Voy a estar ubicado en algún lugarcito siempre
sirviendo”, afirmó, dejando en claro que el final de su jefatura no significa un alejamiento
del movimiento.
EL DESAFÍO DE CONTINUAR EL CAMINO
La ceremonia de asunción de Joaquín Falero y Pilar Cardozo comenzó con la oración del
dirigente scout y un recuerdo para quienes ya forman parte del denominado
“campamento eterno”. Luego, frente a los integrantes del grupo, dirigentes, familias e
invitados, los nuevos responsables expresaron lo que significa para ellos asumir esta tarea.
JOAQUÍN FALERO
Al hacer uso de la palabra, Joaquín Falero agradeció especialmente a Escudero por los
años de dedicación y por la forma en que condujo a la agrupación. Destacó que su paso
por la jefatura dejó una huella no solamente por los objetivos alcanzados, sino también
por su capacidad para escuchar, orientar y motivar a quienes lo acompañaron.
Desde el equipo de educadores le entregaron a “Pato” Escudero un cinto scout con su
correspondiente hebilla distintiva, como reconocimiento por su labor y su trayectoria al
frente del grupo.
Falero también recordó sus casi tres años de aprendizaje en el equipo de la Manada (los
pequeños de 8 y 11 años) y planteó una concepción de la conducción vinculada al
acompañamiento antes que a la autoridad. “Por jerarquía se necesita un jefe, pero acá no
me considero jefe de nadie. Sólo quiero acompañar y guiar al grupo por el camino más
correcto posible”, expresó.
El nuevo jefe sostuvo que la continuidad y el crecimiento de la institución dependen del
esfuerzo conjunto de quienes ya forman parte del movimiento y de aquellos que puedan
sumarse en el futuro. Asimismo, agradeció a su familia por las enseñanzas recibidas en el
hogar y por acompañarlo en esta nueva responsabilidad.
PILAR CARDOZO
Por su parte, Pilar Cardozo manifestó su gratitud por la invitación de Falero a asumir el
desafío y destacó la influencia que el grupo scout tuvo en su formación personal. “Me
invita a seguir creciendo, a volver a incendiar un poco más este fogón”, manifestó con
emoción, al describir el entusiasmo renovado que le genera esta etapa.
“Pili” Cardozo agradeció a sus educadores y a quienes dejaron una marca en su
trayectoria, incluidos integrantes que ya no están presentes. También reconoció el
acompañamiento de su familia y de su pareja, conscientes de las exigencias que implica el
servicio voluntario.
Al referirse a la tarea que comienza, señaló que buscará poner en práctica lo aprendido a
través de los valores, la generosidad y la vocación de servicio. “Espero desde este lugar
poder dar lo mejor y sobre todo llevar adelante mi tarea, siendo el modelo de Jesús, con
amor, con vocación de servicio, con humildad, con paciencia y sobre todo con respeto”,
afirmó la nueva Subjefa del Grupo Scout.
JORGE COLONESE, FUNDADOR Y GUIA
La presencia de Oreste Jorge Colonese, fundador del Grupo Scout de Goya en 1967 (este 1
de noviembre cumple 59 años) y referente histórico del movimiento en la ciudad, aportó
un significado especial a la ceremonia. Su participación permitió vincular la nueva etapa
con la trayectoria de una institución que lleva décadas trabajando en la formación de
niños y jóvenes.
Colonese destacó que cada nueva conducción tiene la oportunidad de aportar sus propias
experiencias y renovar el camino recorrido. Sin embargo, remarcó que existe un propósito
que debe mantenerse como prioridad: el bienestar de los chicos. “Me interesa que el
grupo, los chicos de Goya, nuestros chicos, por los chicos y para ellos”, remarcó.
El fundador recordó que la función de los dirigentes consiste en orientar y acompañar a
las nuevas generaciones, y definió a quienes asumen responsabilidades dentro del
movimiento como “guías y custodios de nuestros hermanos menores”.
Finalmente, invitó a los presentes a mantener la fe y la esperanza, y pidió la bendición de
Dios para quienes continúan con la tarea, siguiendo el ejemplo de Jesús.
UN CIERRE DE HERMANDAD Y COMPROMISO COMUNITARIO
La jornada concluyó con la interpretación de una canción a cargo de Alejandro, integrante
del grupo Adonai; el retiro de las banderas de ceremonia argentina y scout; el arrío del
pabellón nacional y el tradicional grito de los integrantes de las distintas ramas del
movimiento.
Durante el encuentro también se exhibió una cortadora de pasto adquirida en un
comercio de Goya, que será abonada mediante un bono contribución puesto a la venta
para reunir los fondos necesarios.
Como cierre, los asistentes compartieron una cena a la canasta, en un espacio de
encuentro que prolongó el espíritu de fraternidad de la ceremonia.-




