
En su regreso a España, Messi vivió una jornada cargada de emoción al recibir el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, un reconocimiento a su trayectoria irrepetible, su talento y los valores que lo convirtieron en una leyenda dentro y fuera de la cancha.
Acostumbrado a ser ovacionado dentro de los estadios más importantes del mundo, en esta oportunidad Lionel Messi vivió una experiencia diferente. El aplauso, de pie, y los gritos de toda una especial platea encabezada por los propios reyes de España. La edición 46 de los Premios Princesa de Asturias lo llevaron, junto a Antonela Roccuzo (38), a vivir uno de los momentos más emocionantes de sus 39 años.
El regreso del «Rey» Lionel Messi a España
La pareja regresó al país donde el futbolista se formó y pasó 21 años jugando 778 partidos con 672 goles para el Barca. En Oviedo recibieron permanentes muestras de cariño y amor durante los dos días que permanecieron. Alojado en el Hotel de la Reconquista, Leo no dejó de firmar autógrafos y posar para las selfies.
“Hacía mucho tiempo que no venía por España y recibir este cariño otra vez es una felicidad enorme y un privilegio”, afirmó. En cada encuentro repitió su rutina con sus fans españoles y no perdió la oportunidad de transmitirles su claro mensaje. “Para crecer hay que aprender de la derrota y saber perder”, dijo en alusión a la importancia de disfrutar del fútbol valorando el proceso de aprendizaje con victorias y derrotas.
A los 230 mil vecinos de la ciudad se sumó la pasión por Leo que llegó de todos los rincones del país. Con pancartas que hasta se animaron a anunciar, “El rey (en alusión a él) iba a almorzar con Felipe VI”, demostrando el amor que sienten. “Volví a un lugar que extraño con el alma. Un lugar donde fui inmensamente feliz, donde ustedes me hicieron sentir mil veces la persona más feliz del mundo. Ojalá algún día pueda volver, y no sólo para despedirme como jugador, como nunca pude hacerlo…”, posteó en sus redes.
Todos los detalles de la ceremenia de los Premios Princesa de Asturias
Entre sus compromisos, Leo y Anto (con conjuntos sastreros y accesorios de lujo como cinturón de Hermès y cartera Mini Kelly) disfrutaron de un almuerzo asturiano, con fabada y arroz con leche junto a 700 invitados. Y luego contuvieron su emoción en la ceremonia de premiación.
“Por ser el jugador que más títulos ha conquistado en la historia del fútbol, por su excepcional trayectoria deportiva, su deslumbrante talento y su labor solidaria para promover el acceso a la educación y el cuidado de la salud de los niños y porque se ha ganado el respeto y admiración de todos por su constancia, humildad y compromiso… el jurado ha concedido el galardón a Messi”, anunció la locutora.
Leo se paró, se abrochó los botones del saco y caminó hacia el escenario en el que se encontraban los reyes Felipe VI (58) y Letizia (54), la emérita reina Sofía (87) y la princesa Leonor (20), quien entregó los diplomas, la insignia, una escultura de Joan Miró y un monto de 50 mil euros. Con gran sonrisa, la hija mayor de los reyes le extendió el diploma y el teatro entero lo ovacionó.
“Tiene sentido mirar hoy a Messi y a su trayectoria irrepetible… Convirtió lo extraordinario en rutina, interpretando el juego y decidiendo lo más efectivo en décimas de segundos. Y respetando la esencia colectiva por encima del ego”, agregó Leonor.
Al día siguiente la pareja debió regresar ya que Leo tenía un partido con el Inter en Nueva York. Pero antes de partir, Anto posteó un emotivo mensaje a su marido. “Qué emoción verte recibir un reconocimiento a tu increíble trayectoria, pero también a tus valores y a la persona que sos. Estamos orgullosos de vos siempre. Te amamos”, escribió la rosarina.

