
El Gobierno de Javier Milei ha optado por bajar el nivel de exposición de Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito en una causa que se ha convertido en el mayor escándalo del Gobierno hasta la fecha. Adorni continúa como jefe de Gabinete, pero deja de ejercer como portavoz presidencial —el cargo que ocupó durante la primera mitad de mandato de Milei— y es reemplazado por Adrián Ravier. Fue el propio Adorni quien hizo el anuncio oficial tras reunirse con el presidente argentino. “Todos los éxitos en esta nueva etapa, Adrián querido. Gran desafío por delante: serás la voz de quien está haciendo grande a la Argentina nuevamente”, escribió Adorni en X.
Las más de 2.000 respuestas que acumuló en esta red social en cuestión de minutos dan cuenta de lo necesario que era el movimiento. La inmensa mayoría de los comentarios son insultos o burlas relacionadas con los argumentos que ha dado en los últimos tres meses para justificar gastos por más de medio millón de dólares inconsistentes con sus ingresos. Milei ha pasado de ser uno de los cuadros más prometedores de La Libertad Avanza a ser el ministro con peor imagen: ocho de cada diez argentinos lo rechazan. La crisis se agravó todavía más tras la presentación de su declaración jurada de 2025 y las rectificaciones realizadas a las dos anteriores: la oposición parlamentaria lo acusa de haber mentido cuando compareció ante la Cámara de Diputados y busca expulsarlo con una moción de censura.
Desde que estalló el escándalo, a principios de marzo, los intentos de Adorni de comunicar las novedades del Gobierno a través de ruedas de prensa fracasaron. Los periodistas se centraron de forma casi exclusiva en pedirle explicaciones por las dos propiedades que se ha comprado, los viajes de lujo y los elevados gastos con tarjeta realizados en los últimos dos años. Ravier tendrá como objetivo recuperar el control de la agenda mediática e intentar dejar en segundo plano al jefe de Gabinete.
Discípulo de Jesús Huerta de Soto
Ravier, economista de 47 años, se doctoró en Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid bajo la dirección del profesor Jesús Huerta de Soto, uno de los referentes de Milei.
La afinidad ideológica con el presidente queda a la vista en la autoría conjunta del libro La batalla por la macroeconomía: El debate entre Keynes, Friedman, Lucas y Hayek (Hojas del Sur, 2026). Además, le expresa admiración, como muestra un tuit reciente en el que señala que “los dos economistas más influyentes del planeta” son Philippe Aghion, premio Nobel de economía 2025, y Milei, presidente de Argentina.
Ravier fue una de las autoridades de la Fundación Faro, el think tank ultraderechista que preside Agustín Laje, antes de ganar una banca como diputado de La Libertad Avanza el año pasado. Con mandato hasta 2029, Ravier cederá ahora su lugar a Martín Matzkin.
Según ha contado Ravier, se acercó a Milei cuando el economista dio el salto a la política para decirle que valoraba mucho que diera visibilidad a la Escuela Austríaca. Lo que empezó con un mensaje se transformó de a poco en una amistad forjada en noches de largas charlas telefónicas y en el impulso de sumarse al equipo de Gobierno. Milei pone ahora en sus manos la comunicación.
