
En un flojo encuentro, la Albirroja igualó sin tantos con los Socceroos y quedó muy bien posicionada en la tabla de mejores terceros.
Pagó el saldo de la tarjeta con lo justo. Salvo que se desate una tormenta de resultados desfavorables, Paraguay sobrevivirá a la primera fase de la Copa del Mundo. No le sobró nada, pero el empate con Australia le permitió, prácticamente, meterse por la ventana en los 16avos de final, instancia a la que tiene un 99,2% de probabilidades de meterse como uno de los ocho mejores terceros y en la que el próximo lunes tendría un duro cruce contra Alemania. Australia, que propuso más y tuvo una mayor cantidad de aproximaciones en un encuentro cerrado, deberá jugar el viernes 3 de julio por ahora, ante Irán, en una llave de la que podría salir el rival de Argentina en octavos de final.
Las estadísticas del primer tiempo marcaron una radiografía precisa de cómo jugó Paraguay, que fue muy cauteloso. Acumuló 195 pases efectivos ante un rival que sumó 312, que tuvo seis disparos -de los que tres fueron al arco- y tres córners. Al equipo sudamericano no le interesó tener la pelota. Y cuando la tuvo no encontró fluidez porque Maidana y Cáceres no se proyectaron para hacer ancha la cancha, por lo que el seleccionado de Alfaro no logró generar superioridad numérica en campo contrario al atacar.
Paraguay se soltó un poco más en el complemento y Mauricio tuvo los únicos dos remates al arco del equipo de Alfaro. Pero igual fue un conjunto conservador, que en todo momento procuró mantener el orden. Bos tuvo las más claras para Australia, pero chocó con el arquero Gill. El seleccionado paraguayo, que había comenzado el Mundial con una dura e inesperada derrota por 4-1 contra Estados Unidos, quedó a un pequeño guiño de las matemáticas para seguir soñando.
