
En una entrevista radial en la 88.3, la Secretaria de Industria y Comercio de la Municipalidad de Goya, María Paz Lampugnani, brindó detalles sobre las nuevas estrategias para dinamizar la economía local y los avances en materia de seguridad alimentaria en la zona rural.
Los ejes centrales de la gestión se enfocan hoy en la innovadora edición temática del programa “Goya Líquida Carnaval” y el proceso de formalización de carnicerías rurales, cuyo plazo de regularización vence el próximo 15 de agosto.
GOYA LÍQUIDA CARNAVAL: UNA VENTANA DIGITAL PARA EL MUNDO COMPARSERO
Ante la transición de la temporada invernal hacia la primavera, el municipio busca incentivar tanto la venta como el consumo a través de su programa insignia, el “Goya Líquida”. En esta ocasión, la propuesta adquiere un matiz especial: el ritmo de carnaval.
Lampugnani explicó que la idea surgió al observar una necesidad concreta dentro de las comparsas (mencionando su propia experiencia en el grupo Porambá). Los comparceros, que inician la confección de sus trajes con seis meses de antelación, suelen ofrecer plumas, piedras o lentejuelas de años anteriores para costear los nuevos diseños.
“Pusimos a disposición la plataforma para que lo que antes se ofrecía solo “puertas adentro” de cada comparsa, ahora tenga una visibilidad masiva durante una semana”, señaló la funcionaria.
La edición, que se desarrolla del 1 al 8 de agosto, no se limita a los integrantes de las comparsas. Abarca una extensa cadena de valor que incluye:
Servicios: Herreros (estructuras), modistas, talleristas, maquilladoras, peluqueras, fotógrafos y servicios de video.
Comercio: Ferreterías, insumos de carnaval, calzado y servicios de sublimación.
A diferencia de años anteriores, donde se realizaban ferias físicas en la Plaza San Martín o en la Casa de la Cultura —lo que implicaba un gran esfuerzo logístico de traslado de mobiliario—, esta edición es 100% digital. “Es mucho más versátil; los participantes solo deben etiquetarnos en redes sociales (@goyaliquida) en sus historias o en el feed”, explicó. Esta modalidad ha permitido derribar fronteras, registrando consultas e interesados incluso de ciudades como Resistencia.
Además, María Paz Lampugnani destacó un cambio de estrategia: el programa ya no se limitará a dos liquidaciones anuales, sino que será temático. Próximamente vendrán ediciones para el Mes del Niño, Mes de la Madre y Navidad, aprovechando también las líneas de crédito y promociones que ofrecen las tarjetas de diversos bancos.
CARNICERÍAS RURALES: SEGURIDAD Y FORMALIDAD ANTES DEL 15 DE AGOSTO
Por otro lado, la Secretaria abordó el ordenamiento de las carnicerías en zonas rurales, un tema que responde a una Ley Nacional y a medidas impulsadas por el Gobierno Provincial a través de los Ministerios de Seguridad y Producción.
El objetivo primordial es combatir la faena clandestina y garantizar que la carne provenga de lugares habilitados (frigoríficos o mataderos), cumpliendo con los estándares de Bromatología y SENASA.
“Un comercio habilitado es un comercio seguro, tanto para el dueño como para la salubridad pública del consumidor”, enfatizó.
Puntos clave del proceso:
Acompañamiento: Tras reuniones en la Sociedad Rural con actores como Iván Churrarín (del frigorífico local), el municipio asesora activamente a los comerciantes rurales.
Inspecciones: Debido a la ubicación, las áreas de Bromatología y Planeamiento realizan visitas conjuntas para verificar las condiciones edilicias y de higiene.
Trámite: Aunque el circuito administrativo es online, los interesados deben presentar una carpeta en Mesa de Entradas para obtener su certificado de habilitación, que se emite por única vez.
Finalmente, Lampugnani instó a los comerciantes a no ver este proceso como una “persecución”, sino como un beneficio. Estar formalizado ante ARCA y contar con los registros correspondientes (RNE o RNPA) “abre puertas” para acceder a créditos nacionales o provinciales y certificaciones necesarias para comercializar productos con todas las garantías legales.

