Franco Colapinto hizo un carreron en Bélgica y sigue sumando puntos para Alpine

FRANCORCHAMPS, Bélgica (Enviado especial).- El italiano Kimi Antonelli aprovechó el superior despliegue de energía y el excelente rendimiento del chasis de su Mercedes para ganar este domingo en Spa el Gran Premio de Bélgica, superando al monegasco de Ferrari, Charles Leclerc. El neerlandés Max Verstappen cerró el podio con su Red Bull.

Pero mientras tanto, Franco Colapinto consiguió que Alpine mantuviera la quinta posición entre los constructores al finalizar décimo. El argentino sumó un punto tras una excelente carrera y un espectacular adelantamiento a su compañero Pierre Gasly y a Liam Lawson (Racing Bulls).

En la memoria de los más veteranos aficionados a la Fórmula 1 está grabada la maniobra del finlandés Mika Hakkinen en el Gran Premio de Bélgica de 2000, cuando con su McLaren superó espectacularmente en la recta de Kemmel de Spa a su gran rival, Michael Schumacher, y al brasileño Ricardo Zonta. El gran “Schumi” quería adelantar al piloto brasileño y el momento de duda abrió la puerta a uno de los adelantamientos más legendarios de la F1.

Pues desde ahora, Franco Colapinto grabará a fuego en su memoria la misma maniobra, solo que en esta ocasión el principal actor ha sido él. Franco, que marchaba en la 12ª posición, lanzó la estocada sobre Pierre Gasly, 11º, y Liam Lawson, 10º, por el carril exterior. Lawson, que se desplazó un poco hacia afuera para amedrentar al francés y utilizando toda su potencia disponible, que había preparado en el sector anterior, con la fe y la determinación que lo caracterizan, se lanzó al hueco por adentro. Había que frenar al límite y conseguir entrar en la primera curva a derechas de la “ese” de Les Combes. Lo consiguió y, ofuscado momentáneamente, Gasly pretendió apretarlo por afuera. Pero ya era tarde. Se disputaba la vuelta 30 de una carrera que se había complicado mucho para el equipo Alpine.

Los embates de Gasly
De ahí en más había que aguantar lo que le echaran, que iba a ser la constante presión de Pierre Gasly hasta el final. Había que pasar página olvidándose de que un virtual safety car le había permitido a Gabriel Bortoleto hacer una parada “gratis” y alejarse definitivamente. Había que dejar atrás aquella oportunidad de sumar 4 puntos con el octavo puesto que había conseguido después de una excelente largada. Otra vez había logrado ventajas con su acierto repetido en los primeros compases de la carrera. Por ello es que esa posición ganada al principio y el noveno puesto en que se había asentado Gasly se convirtieron en el undécimo de Pierre y el 12º de Franco, después de pasar el ecuador de la carrera.

Con ritmo y controlando
Así que, desde la maniobra del “sorpasso”, vuelta a vuelta soportó la presión de su compañero, que a la vez era acosado por Lawson. El otro Racing Bulls, el de Arvid Lindblad, hasta seis décimas más rápido por vuelta, era inalcanzable. Dadas las circunstancias, era lo máximo que se podía lograr en esta carrera. Alpine conseguía un punto a pesar de la desfavorable incidencia de los safety car que lo afectaron. Y una vez más, el equipo que dirigen Steve Nielsen (Team Principal) y Flavio Briatore (Asesor Ejecutivo, el verdadero patrón) comprobaba lo fuerte que es Franco en carrera y, ya lo había visto el sábado, que en pruebas de clasificación ya desafía o supera a Pierre.

Habría que preguntarse qué esperan sus patrones para confirmar su continuidad con el equipo en 2027. Franco es combativo y decidido en carrera, generalmente larga muy bien, se mantiene fuera de problemas en las primeras curvas, aguanta y supera los ritmos de un piloto rápido y fuerte como Gasly, ha terminado todas las carreras que largó con Alpine y ya es un contendiente serio en las pruebas de clasificación.

Algo ya está observando Briatore, que en su resumen de la carrera felicitaba a ambos pilotos y reconocía la validez del resultado a favor de su piloto argentino. Destacaba además que, gracias a Colapinto y a haber superado a Liam Lawson, el punto sumado permite al equipo salir de Bélgica igualado en puntos con Racing Bulls (Arvid Lindblad terminó 9º y sumó dos unidades nada más). No hubo órdenes de equipo al final, pero de producirse habría sido muy complicado con Lawson, que terminó en la 12ª posición a solo 532 milésimas de Gasly.

Pensando en el Mundial
Franco, por su parte, estaba bastante satisfecho con lo realizado en la pista y declaraba:

—La carrera estuvo bien. Me gustó, por supuesto. Obviamente, lo que hay que mejorar en el auto es poder compararlo con otros “B-cars” (se refiere a los Racing Bulls y a los Audi). Basándome en terminar delante de un B-car y de un Audi, hoy por hoy es una maximización del auto.

—¿Fue difícil mantener tus diferencias con los que te perseguían en la carrera?

—Creo que estuvo bajo control. Lo que pasa es que en la recta muy larga se pierden como siete u ocho décimas con la energía. Así que estar detrás en una pista como ésta, en realidad está bastante bien. Y cuando estaba detrás, estaba recuperando mucho, y logré pasar a tres autos (se refiere a Gasly, a Lawson y al adelantamiento al Audi de Nico Hulkenberg). Y después, cuando estaba adelante, era difícil sacarle distancia a alguien como Lawson. Cuando puse los neumáticos duros, tenía más ritmo.

—¿Próximo objetivo a superar, Audi?

—Audi primero, y B-car (Racing Bulls) después.

—¿Qué creés que podés hacer en Budapest? (La próxima carrera, en una semana, en Hungría)

—No sé, es una pista muy diferente. Vamos a intentar descansar.

—¿Tenés algún plan para esta noche? (Pregunta obligada por el partido Argentina-España)

—Estoy planeando tener una noche muy, muy linda viendo la final y apoyando a Argentina. Va a estar hermoso.

El compañero francés de Colapinto, Gasly, no estaba muy conforme con el rendimiento del A526. Lo que él opina complementa lo que piensa el argentino:

—Estaba peleando con Lawson y tuve una mala largada. Logré recuperar dos posiciones. Con una buena salida, habríamos terminado por delante de Lawson y Lindblad. Así que, sí, fue una carrera un poco frustrante.

—¿Qué opinás de la estrategia?

—La estrategia estuvo bien; lo que pasa es que cuando estamos bajo presión, necesitamos tener una buena largada. Perdimos dos carreras seguidas, y eso realmente no funciona. Al final del día, llegamos a la 11ª posición como máximo, lo cual es demasiado lento, porque terminamos muy lejos de Bortoleto (Audi). Y claramente ahí no es donde queremos estar.

—¿Qué pensás del próximo fin de semana? ¿Va a haber algún…?

—Lo vamos a ver en unos días.

Caía la tarde en Spa cuando Colapinto y su entorno se preparaban para ver el partido de Nueva York en el área de Spa-Francorchamps y solo después regresar a sus bases.

Para Franco, después de terminar la carrera, solo había un objetivo: ver cómo la selección argentina se medía ante España y, eventualmente, poder “cargarla” a su manager, María Catarineu. Él se había presentado en el paddock vestido con una albiceleste con el número nueve en el pecho, y ella con una camiseta con los símbolos de la selección hispana.

Lo sucedido entre estos especiales televidentes de la gran final se sabrá en unos días. Llegando al GP de Hungría.

Colaboración: Orlando Ríos