Colapinto, de gran largada y sancionado, terminó 14° en Países Bajos

El argentino picó magistralmente pero, por infringir banderas amarillas, hipotecó una carrera que ganó Norris y tuvo a Gasly sumando un punto, décimo.
Zandvoort se despidió de la Fórmula 1 con una carrera cambiante, una pista húmeda, estrategias diferentes y un final que tuvo a varios pilotos peleando hasta las últimas vueltas. Para Franco Colapinto, sin embargo, quedó la sensación de que pudo haber sido mucho más. El argentino tuvo una largada espectacular, se metió en zona de puntos y llegó a soñar con una buena cosecha para Alpine, pero una sanción por una infracción bajo bandera amarilla hipotecó completamente su carrera. Terminó 14°, mientras que Pierre Gasly rescató el décimo puesto y un punto.

La lluvia había aparecido antes de la carrera y dejó el asfalto húmedo para las primeras vueltas, aunque el pronóstico anticipaba la salida del sol y viento suficiente para secar rápidamente la pista.

Y Franco hizo lo que suele hacer en las largadas: salió como un misil. Desde el 14° lugar tuvo un pique perfecto y se devoró a los dos Audi por la izquierda de la angosta pista, ganando posiciones de entrada. Poco después, además, se produjo el accidente de Max Verstappen, quien perdió el control al pisar una zona mojada y terminó rompiendo su auto. El incidente provocó la bandera roja y obligó a una nueva largada.

Cuando la carrera volvió a ponerse en marcha, Colapinto había subido hasta el décimo lugar, mientras que Gasly había avanzado del 11° al noveno. Ambos también habían superado a Yuki Tsunoda. Adelante, Lando Norris continuaba primero, pero ahora tenía detrás a Kimi Antonelli, quien había superado a su compañero de Mercedes, George Russell.

La sanción que cambió todo
La segunda largada se produjo a las 10.33, 33 minutos después de la partida original, pero trajo una noticia que terminó siendo determinante para Colapinto. Oliver Bearman quedó detenido al costado de la pista y, al mismo tiempo, la FIA comenzó a investigar al argentino y a Arvid Lindblad por haber pasado rivales mientras regían banderas amarillas.

La resolución fue durísima para los dos: drive through, es decir, la obligación de atravesar la calle de boxes sin detenerse a trabajar sobre el auto y regresar a la pista. Para Colapinto fue un golpe enorme, porque pasó de estar décimo y con posibilidades concretas de sumar puntos a quedar último entre los 20 pilotos que seguían en carrera. Por eso se hipotecó su carrera en Zandvoort.
Mientras Antonelli tomaba el liderazgo por delante de los McLaren de Norris y Oscar Piastri, Gasly seguía siendo la gran esperanza de Alpine y marchaba octavo. Colapinto, en cambio, quedó condenado a remontar desde el fondo. Lindblad consiguió superar a los dos Cadillac y hasta Gabriel Bortoleto, que había parado temprano para cambiar neumáticos, pasó a los autos estadounidenses mientras Franco los veía desde atrás.

En la vuelta 19, Gasly cumplió con el plan de Alpine y entró a boxes para colocar los neumáticos duros y volvió en el 13° lugar. Colapinto también realizó su primera parada y puso las gomas blancas, pero regresó último, a unos 19 segundos de Lance Stroll, que ocupaba el 19° puesto.

Adelante, las paradas empezaban a modificar las posiciones. Piastri perdió mucho tiempo en su ingreso a boxes y cedió terreno ante Russell, mientras Antonelli continuaba al frente por delante de Norris.

Gasly también sufrió
La pista todavía presentaba sectores húmedos y Gasly intentó aprovechar una oportunidad para superar a Lindblad. Pero la maniobra no salió como esperaba: perdió también la posición con Nico Hülkenberg y cayó al 12° lugar. En el box de Alpine se querían morir porque el francés había estado en condiciones de pelear por los puntos y la situación se había complicado.

Piastri tampoco la pasaba bien. Las dos Ferrari aprovecharon sus problemas y lo superaron para colocarse sextas. En medio de todos esos movimientos, Gasly recuperó terreno gracias a las paradas de los demás y llegó a ubicarse décimo, mientras Colapinto también aprovechaba el movimiento para subir al 15° puesto.

Todavía quedaban 34 vueltas y los neumáticos parecían tener que aguantar demasiado, pero el argentino necesitaba prácticamente un milagro para meterse en los puntos después de la sanción.

A falta de 20 vueltas, Alpine volvió a llamar a Colapinto a boxes. Esta vez le colocaron neumáticos blandos, los rojos, y el argentino regresó en el 16° lugar. Su carrera parecía definida muy lejos de los puntos.

La pelea importante estaba adelante. Antonelli comenzó a sufrir por la falta de agarre en los neumáticos traseros y Norris aprovechó que tenía un McLaren más competitivo para recuperar el liderazgo. También Hamilton, que llevaba gomas con más de 20 vueltas, comenzó a perder terreno.

El abandono de Esteban Ocon provocó un Virtual Safety Car y varios equipos aprovecharon para realizar su última parada. El final prometía emoción: Antonelli quedó tercero con neumáticos lisos nuevos y comenzó a acercarse a Russell, que pedía trabajo en equipo para evitar que lo superara el tanito.

Un 14° que maquilla poco
Gasly protagonizó una de las mejores maniobras de la carrera al superar a Tsunoda y recuperar el décimo puesto. El francés quedó entonces en posición de sumar un punto, aunque tenía por delante a un Fernando Alonso que defendía con los neumáticos duros y no le permitía avanzar.

Colapinto, mientras tanto, seguía peleando muy atrás, en el 16° lugar.

Hasta que, a cinco vueltas del final, los dos Williams terminaron fuera de pista mientras peleaban entre ellos. El argentino aprovechó el incidente y avanzó dos posiciones para quedar 14°. No era el resultado que imaginaba después de aquella espectacular largada, pero al menos permitió maquillar un poco un domingo que se había torcido demasiado pronto.

Gasly pudo sostener el décimo lugar y le dio a Alpine un punto.

Adelante, Norris no tuvo problemas para quedarse con la victoria y cerrar de la mejor manera la despedida de Zandvoort del calendario. Antonelli terminó segundo y Russell completó el podio, después de que Hamilton intentara hasta el final arrebatarle el tercer puesto a su compañero, pero sin conseguirlo.

Para McLaren, el triunfo de Norris fue mucho más que una victoria: un aviso después del receso de la Fórmula 1. El campeón volvió a ganar y su equipo mostró que está dispuesto a recuperar el protagonismo.

Para Colapinto, en cambio, quedó una sensación amarga. La largada había sido de puntos; la sanción convirtió el resto de la carrera en una remontada casi imposible. Zandvoort se va del calendario y el argentino se despide con un 14° puesto que, por todo lo que había mostrado en los primeros metros, pudo haber sido bastante más. Mucho más.