
En febrero, el Ministerio de Capital Humano inició un proceso para contratar a cuatro editoriales que iban a proveer estos manuales. Las razones por las cuales no se cerró la compulsa.
Con una inversión de más de 25 mil millones de pesos, la Secretaría de Educación había autorizado la compra de más de 4 millones y medio de manuales escolares que iban a ser entregados a escuelas públicas de todo el país. Sin embargo, “por falta de tiempo”, los alumnos de los niveles primarios y secundarios se quedaron sin su material de estudio.
El organismo, que está bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, inició el proceso el 7 de febrero, a través de cuatro expedientes distintos, por medio de una contratación directa. La idea era que cuatro editoriales reconocidas imprimieran y entregaran los ejemplares antes del inicio de clases. Pero eso no pasó.
En ese contexto, las mismas fuentes explicaron que “cada provincia debe hacerse cargo de entregar el material de estudio” a las escuelas de su jurisdicción. Algunos distritos, como la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, tuvo que disponer de sus propios manuales.
