
La Escuela de la Familia Agrícola (EFA) Coembotá continúa consolidando su propuesta educativa basada en la formación integral de sus estudiantes, combinando aprendizaje académico, experiencias prácticas y el fortalecimiento de valores. En este marco, el profesor Melitón Bartolomé Cattay, regente de la institución, destacó el impacto positivo de las actividades extracurriculares, especialmente a partir de un reciente campamento desarrollado en el Carayá Ecoparque.
La iniciativa, que involucró a alumnos del ciclo orientado —cuarto, quinto, sexto y séptimo año—, se enmarca dentro de la modalidad de alternancia que caracteriza a estas instituciones, donde no solo se prioriza el conocimiento académico, sino también el acompañamiento emocional y el desarrollo personal de los jóvenes.
Durante tres días, un total de 51 estudiantes junto a 10 docentes participaron de esta experiencia, que implicó un importante esfuerzo previo por parte de la comunidad educativa. Actividades como la venta de pollos y empanadas permitieron reunir los fondos necesarios para concretar el viaje, reforzando desde el inicio el valor del compromiso y el trabajo colectivo.
Ya en el ecoparque, los alumnos vivieron una intensa agenda que combinó naturaleza, deporte y convivencia. La dinámica de trabajo se organizó a través de “tribus” —como Yaguareté, Yacaré, Ceibo y Carpinchos—, en las que cada grupo asumió diferentes responsabilidades: cocina, limpieza, prensa y organización general. Esta metodología no solo favoreció la participación activa, sino también el aprendizaje de la cooperación, la disciplina y la solidaridad.
El contacto directo con el entorno natural fue otro de los aspectos destacados. Los estudiantes realizaron caminatas, avistaje de fauna —incluyendo monos carayá y zorros— y recorridos por espacios como la laguna Brava, fortaleciendo el vínculo con el ambiente y promoviendo el respeto por la naturaleza.
Uno de los momentos más esperados fue el fogón nocturno, espacio donde emergieron talentos artísticos a través de la música, la actuación y la expresión creativa. Estas instancias, sumadas a juegos tradicionales como “el zorro”, contribuyeron a consolidar la convivencia y generar recuerdos significativos, especialmente para los alumnos que transitan su último año.
Cattay subrayó que estas experiencias dejan una huella profunda en los jóvenes, no solo en lo emocional, sino también en su preparación para el futuro. “Son aprendizajes que los acompañarán en su vida personal y profesional”, sostuvo, remarcando la importancia de este tipo de propuestas dentro del proceso educativo.
JUEGOS CORRENTINOS
En paralelo, la institución también se destaca en el ámbito deportivo. En los Juegos Correntinos, alumnos de la EFA Coembotá lograron importantes resultados en atletismo. Ana Paula Fernández obtuvo el primer puesto en lanzamiento de martillo, lo que le permitirá participar en instancias nacionales, mientras que Facundo López se posicionó tercero en triple salto y sexto en salto en largo. Por su parte, el alumno Godoy alcanzó el segundo lugar en lanzamiento de bala.
Estos logros reflejan no solo el talento de los estudiantes, sino también el trabajo sostenido de la institución en la promoción del deporte como herramienta formativa. La disciplina, el esfuerzo y la constancia, valores fundamentales en el atletismo, se trasladan también al ámbito académico y a la vida cotidiana.
De esta manera, la EFA Coembotá reafirma su compromiso con una educación integral, donde el aula se extiende más allá de sus paredes y cada experiencia —ya sea en un campamento, en una competencia o en la vida diaria— se convierte en una oportunidad de aprendizaje y crecimiento.




