Clima extremo: El Niño obliga a reescribir los protocolos de seguridad en las Cataratas

POSADAS: El cambio climático y el fenómeno de El Niño están obligando a las autoridades del Parque Nacional Iguazú, el más visitado de la Argentina, a reescribir los protocolos de seguridad y tomar medidas que no tienen precedentes.

Las persistentes lluvias en el sur de Brasil, en las cuencas de los ríos Iguazú, Paraná y Uruguay, provocaron esta vez un aumento del caudal del río con el salto de agua más famoso del mundo a un nivel de 12.000 metros cúbicos por segundo el lunes: unas diez veces el normal.

Por ese motivo, las autoridades del parque nacional junto a la concesionaria, Iguazú Argentina SA, tomaron la decisión inédita de restringir el acceso del público a todo el predio, es decir, a todos los paseos: Circuito Inferior, Circuito Superior, Tren Ecológico, Sendero Verde o Sendero Macuco.

La Garganta del Diablo ya estaba cerrada preventivamente desde el 3 de agosto pasado, y sus pasarelas y barandas rebatidas, desarmadas y puestas a resguardo en tierra firme, en previsión de estas crecidas extraordinarias.

“La Intendencia del Parque Nacional Iguazú y la empresa concesionaria Iguazú Argentina SA informan a la comunidad, agencias de viajes y visitantes que, debido a la crecida registrada en el río Iguazú –alcanzando niveles superiores a 12.000 metros cúbicos por segundo– se ha implementado el protocolo de seguridad preventivo”, indicó el comunicado conjunto entre la intendencia y el concesionario, divulgado este lunes a la mañana.

“Ante esta situación, y con el propósito de resguardar la integridad de los visitantes y trabajadores, se establece la restricción temporal para la circulación de personas y el acceso a los sectores de uso público del Parque Nacional Iguazú durante la jornada de hoy”, informó el escrito.

Teniendo en cuenta que es una de las atracciones más visitadas del país (recibe más de 1,5 millones de visitantes al año) tanto las autoridades del parque como la concesionaria quieren evitar la palabra “cierre” porque temen que los posibles visitantes, ante la duda, opten por otros destinos.

“El parque implementa los protocolos de seguridad, pero está abierto y sus atracciones están disponibles, no queremos que haya malos entendidos, más allá de alguna medida extraordinaria que siempre pone en primer lugar la seguridad del visitante”, explicaron desde la empresa concesionaria.

Reabriría mañana, martes
“Más tarde vamos a evaluar no solo el nivel del río, sino también el estado de las pasarelas, porque hay muchos troncos, ramas, sedimentos, pueden aparecer animales muertos”, dijo a LA NACION el intendente del parque, José María Hervás.

“Si todo va bien, mañana podríamos reabrir, aunque la lluvia es persistente y el nivel no está bajando con la rapidez que lo había hecho en otras ocasiones recientes”, comentó Hervás, en momentos en que el caudal estaba ya en 11.500 m3/s.